Lo del entusiasmo son rachas. Cada tanto me emociono con algún libro y lo subrayo de arriba abajo. Es como si lograra sintonizar mis búsquedas personales con el texto en cuestión, que de repente me ayuda a correlacionar, a ordenar y sistematizar datos que intuía o que había reunido de manera dispersa. Algo así me ha pasado con la lectura de las 372 páginas de André Breton y los datos fundamentales del surrealismo, de Michel Carrouges, cuya lectura me ha tenido subyugado esta Navidad. Antes ya me interesaba este movimiento artístico-espiritual, ahora casi me embarga un fervor evangélico (ya bajará, ya bajará). Calculo que las intensas lecturas levrerianas de los últimos meses han tenido que ver. En fin, durante 2009 veré cómo decanta esta dosis de teoría surrealista en mi bagaje literario. Entre tanto rescato diez citas textuales que Carrouge hace sobre André Breton. Para mí, encierran una manera fascinante de entender el mundo.I
El espíritu nos nutre obstinadamente con un continente futuro.
II
La belleza será convulsiva o no será.
III
No hay sofisma más temible que el que se empeña en presentar la consumación del acto sexual como necesariamente acompañado de una caída del potencial amoroso entre los seres; caída cuya reiteración los abocaría de un modo progresivo a no bastarse ya el uno al otro. De este modo, el amor se expondría a arruinarse a medida en que se prosiguiera su realización misma; y así también, una Julieta que hubiera conseguido sobrevivir a su drama no habría conseguido, en cambio, ser siempre Julieta para Romeo.
IV
Todo el esfuerzo técnico del surrealismo —desde sus inicios hasta hoy— ha consistido en multiplicar las vías de penetración en las capas más profundas de lo mental. "Afirmo que hay que ser vidente, volverse vidente". Para nosotros, no se trata sino de descubrir los modos de hacer aplicable esta consigna de Rimbaud.
V
La espera es el sexto sentido que nos hace percibir las señales del azar objetivo; es el sentimiento que nos dicta ese «comportamiento poético» con el que cooperamos a la eclosión de lo imprevisto, y es también esa esperanza irrenunciable capaz de afirmar —frente a todas las simas de negrura y los bancos de hielo— que el porvernir está sembrado de deslumbrantes maravillas y orientado hacia el punto supremo.
VI
¿Conocemos realmente todas las secretas comunicaciones que pueden existir en el mundo que nos rodea tanto entre uno mismo y los demás como entre uno mismo y todo lo visible y lo invisible?
VII
Surrealismo: sustantivo, masculino. Automatismo psíquico puro por cuyo medio se trata de expresar, sea verbalmente, por escrito o de cualquier otra manera, el funcionamiento real del pensamiento. Dictado del pensamiento en ausencia de todo control ejercido por la razón, y ajeno a toda preocupación estética o moral.
VIII
¿Cómo aceptar ser esclavo de la propia mano? Es inadmisible que el dibujo y la pintura estén hoy en el mismo punto en que estaba la escritura antes de Gutenberg.
IX
No se trata de reproducir un objeto, sino la virtud de ese objeto, en el sentido antiguo de la palabra.
X
No se trata de poner en funcionamiento el "pensamiento no-dirigido", como de pensar dirigido de otra manera.
*
Todos los subrayados proceden de André Breton y los datos fundamentales del surrealismo, Michel Carrouges.
Traducción de Ángel Zapata.
Gens ediciones, Madrid 2008.
Más Michel Carrouges desplumado: aquí y aquí.