16 de diciembre de 2011

Si no hay alternativa, no hay futuro



Puesto que los políticos han regresado a la época de Margaret Tatcher y enarbolan a todas horas su histórico «No hay alternativa», yo he decidido volver a los Sex Pistols y enarbolar a su vez otra bandera anglosajona: «No hay futuro». There is no alternative. There is no future. Si no hay alternativa, no hay futuro. Cuando los políticos cambien de discurso, puede que entonces yo consiga ver alguna brizna de esperanza. Hasta entonces, Apocalipsis.

When there’s no future how can there be sin
We’re the flowers in the dustbin
We’re the poison in your human machine
We’re the future your future

15 de agosto de 2011

Economía libidinal, Claire Fontaine



01 | El arte no es un refugio, no es una posición, no es una actitud, es solamente un oficio. Esto hay que recordarlo, y cuando se diga artistas debería pronunciarse como se pronuncia doctores u obreros.

02 | Se ha olvidado que la cultura no se produce ni se asimila encerrados cada uno en su propia fortaleza contemplativa, si no interactuando en relaciones sociales compatibles con las verdades políticas que las animan.

03 | El único paradigma de transmisión de saber del conocimiento que nos resulta familiar es el de la universidad, con su sistema cerrado de poder y compromiso, pero sobre todo con su acuerdo tácito de no hacer nunca un uso efectivo de los conocimientos transmitidos, creados y acumulados.

04 | Ya ni el agobio ni el dolor crean mundo. En las democracias liberales, como ya había sucedido en los regímenes totalitarios, hemos salido del registro lírico y también trágico, hemos salido del expresionismo y estamos en la abstracción económica. Cada imagen de exterminio es para el poder, y pronto será para nosotros, tan figurativa como una pintura monocroma.

El realismo siempre ha sido una cuestión de traducción, una construcción hecha de códigos, pero ahora para creer en la realidad necesitamos quizás de imágenes y palabras más libres del presente, porque el presente está constituido por las mercancías y los sentimientos que estas provocan.

05 | Hacer metáforas es exponer la insuficiencia de la lengua al reconstruir historias allí donde hay necesidad de lógicas. Hacer metáforas es estar corto de ejemplos concretos e incómodo con la historia. Tal vez no es nada más que un pudor burgués, miedo a decir las cosas como son, sin volverlas literatura, efectos de lenguaje.

06 | Necesitamos estructuras para canalizar nuestras fuerzas no para disolverlas, aunque para construirlas habría que tener las energías de las que nos privan las desorganizadas luchas cotidianas.

07 | Foucault escribió que la reivindicación implícita de toda revolución es «Tenemos que cambiar nosotros mismos».

08 | En una era calificada posfordista, en la que lo hecho sobre pedido ha sustituido a lo producido en serie, los únicos bienes que todavía se producen en una línea de ensamblaje (la del sistema educativo) sin saber para quién ni por qué son los trabajadores, entre ellos los artistas.

09 | Los extranjeros no son los que vienen de fuera, los que son de otra raza; la raza de los indeseables es simplemente la de los explotados, la de quienes son relegados al campo de la necesidad y confunden las fronteras de los deseos con aquella de los espejismos publicitarios. Pretendemos que van a desaparecer como tales, que son el resultado de una contingencia desfavorable, de una democracia inacabada, que son el síntoma de una enfermedad infantil del capitalismo global.

(09 bis | En un comentario sobre los poemas de Brecht en 1939, [Walter] Benjamín escribe: «Quienquiera que luche por la clase explotada se convierte en inmigrante en su propio país».)

10 | Los artistas contemporáneos quieren lo mismo que todos los demás: vivir una vida emocionante en la que los encuentros, lo cotidiano y la subsistencia se relacionen de tal forma que tenga sentido. No necesitan el patrocinio de las mismas multinacionales que arruinan su vida, no necesitan estar de residencia por el mundo en lugares donde nadie los ama y en donde no tienen nada que hacer aparte de turismo. Lo único que necesitan es un mundo liberado de las relaciones sociales y objetos generados por el Capital.

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Los fragmentos pertenecen al colectivo Claire Fontaine, que expone hasta el 18 de septiembre en el Musac de León, y proceden del libro Notas sobre economía libidinal, editado por Inés Rodríguez.

10 de agosto de 2011

Plagas africanas en Noruega




He aquí un ejemplo desafortunado de cómo un lenguaje inadecuado puede herir algo más que la sensibilidad. Aunque sea fútbol, aunque sea Telemadrid y aunque el locutor no parece querer enarbolar un discurso racista: ¿se puede decir en un medio de comunicación público «una gran plaga sobre todo de gente de África» para referirse al aumento de inmigrantes en Noruega?

Además, como acertadamente comenta @salvemostelema en este enlace, ¿nos ofenderíamos si alguien se refiriese a nuestros inmigrantes en Suiza, Alemania, Argentina, Venezuela, etcétera como «una gran plaga sobre todo de gente de España»?

Por último, una pizca más de sentido común: el contexto. Quiero decir: Noruega, Oslo, Breivik. ¿Más pistas? No decimos palabras en el vacío; las lanzamos al ágora pública, un lugar donde interaccionan con los discursos de otras personas, con las circunstancias que vivimos... Hay que pensar más lo que se dice y cómo se dice. Ejemplo tonto: ¿y si un locutor de la BBC comentara algo así en un partido entre, pongamos, el Tottenham y ese mismo equipo noruego?

Quiero decir: Londres, Mark Duggan (29 años), disturbios.

PD. Es el partido Stromsgodset 0 - Atlético de Madrid 2, disputado a principios de agosto como clasificatorio para la Europa League.