29 de mayo de 2011

Cosas que no se pueden obviar

Pág. 67:

Los gustos por supuesto nos definen, cómo no van a hacerlo; funcionan como acrónimos de la personalidad, a veces como parapeto eufemístico. Como hablar de cómo es uno  no solo da vergüenza sino que queda mal, exhibo un gusto, que espero que actúe como símbolo. Nick Hornby les otorga una importancia extrema y no se equivoca. Esto, bajo el barniz pop, es el dandismo. El de toda la vida. Algo cuya paternidad quizá descanse en Oscar Wilde, o en Huysmans, en ese À rebours, culmen del refinamiento decadente, donde se nos presenta a un personaje que se confina en su propia casa, atestada de objetos, de cultura. Alguien para quien el arte no es un vector que conecte con la sociedad, sino con el arte mismo. Un mero sistema referencial, un diagrama de flechas endogámicas, retroalimentadas. Jean Floreissas de Esseintes es un joven noble francés que hace de su casa un búnker. Autoconvenciéndose de que ver una reproducción de un cuadro, leer un libro de viajes, oler un elixir de algún lugar no es una experiencia incompleta, menor que disfrutar de esas mismas cosas de manera presencial.

Todo ese ideario, el de la autonomía del arte, es que el nutre el actual panorama cultural. Un grano de pus que estalló a finales del siglo XIX y lleva supurando, fermentando desde entonces. Algo que cristalizó después de la Segunda Guerra Mundial en eso que conocemos como posmodernidad, que tranquilamente podríamos resumir en la figura de Warhol; un esquema que aún dicta el guión férreo de nuestros días y que había sido descrito y profetizado concienzudamente por los situacionistas. Tras Guy Debord —como tras Auschwitz—, mantenerse ingenuo equivale a mantenerse desinformado. Hay cosas que no se pueden obviar.


Acceso al comportamiento, Antonio Doñate
Caballo de Troya, Barcelona 2011

PD 01. Y tras esta carga de los Mossos d'Escuadra a los pacíficos manifestantes del 15M en la Plaça Catalunya, también hay cosas que no se pueden obviar. Ni tras las pobres reacciones de muchos políticos y analistas respecto a las acampadas y concentraciones en muchas ciudades españolas (no solo en la Puerta del Sol). Pero, bueno, al grano: después del 15M, quizá ir de posmoderno en el arte y obviar «ciertas cosas» será como no haber entendido este chiste de Mafalda.

PD 02. Un buen balance de fortalezas y debilidades del movimiento 15M puede leerse en el blog de Xabel Vegas.

PD 03. A ser posible, el fragmento de Antonio Doñate debe leerse con música de Los Deltonos o, en su defecto, de Hendrik Röver, quien protagoniza un estupendo pasaje del libro.

PD 04. Pág. 62:
Nadie, en el fondo, acepta otra cosa que no sea lo propio, nadie es verdaderamente tolerante. La tolerancia es una figura inventada, una entelequia, un subterfugio de las estructuras dominantes. Algo de configuración vertical. Los de debajo han de tolerar, ellos [los de arriba] no. Los más educados —los más perversos— fingirán hacerlo. Y en algún caso habrá que ser muy revenido para descubrir el ardid.

18 de mayo de 2011

#spanishrevolution



Hay cierto consenso en la red: Cristina, indignada oyente de RNE, resume muy bien qué pasa en España desde el 15 de mayo y qué clase de cabreo tenemos muchos ciudadanos desde hace años con los partidos políticos, los medios de comunicación, los bancos, las multinacionales... En fin, con todos los listos de la clase que nos llevan de culo a los demás.

Le tomo prestado el vídeo a Hugo Martínez Abarca, bloguero y tuitero perseverante al que le he visto este vídeo. Eso sí, una consideración a las 18.25 h de hoy: los acontecimientos evolucionan tan rápido que quizá hasta Cristina se haya quedado corta en su defensa de la gente que se manfiesta en estos días: hace un rato la Junta Electoral Provincial nos ha prohibido concentrarnos para exteriorizar nuestra indignación... Ni qué decir que los móviles y twitter arden ya para convocar a la gente y protestar con más fuerza que el domingo, el lunes y el martes.

Allí estaremos.

Y es que vivimos en un país donde se permiten concentraciones para ver conciertos de Justin Biber o de Lady Gaga, conseguir entradas para un partido de fútbol o ver en primera fila al Papa; y sin embargo se reprimen, Policía mediante, cuando son para expresar el descontento por la clase política que nos gobierna, por lo injusto de la ley electoral, por el hartazgo que supone la impunidad perpetua que existe para los corruptos o por el mangoneo a que nos tienen sometidos los bancos. También por la dictadura que ejercen PSOE y PP, a modo de Madrid y Barcelona futbolísticos, sobre el resto de opciones políticas.

Esta mañana lo comentaba un periodista de La Voz de Galicia en TVE: parece que los políticos quieren borregos que aplaudan su retórica chata en los mítines y no seres pensantes, críticos, conscientes de sus derechos y con ideas propias. Molesta la gente que reflexiona, se organiza y actúa: es difícil de gobernar. Y sobre todo es gente que desenmascara el Gran Simulacro: lo llaman democracia —como cantaba ayer la gente—, nos lo venden como democracia, pero no lo es.

A título personal, aporto como banda sonora una canción de Nacho Vegas, Palacio #7. Puede que más de un manifestante acampado en Valladolid, Granada, Barcelona, Pamplona, Vitoria... y en tantas otras ciudades españolas, no solo en la Puerta de Sol, se sienta identificado con su letra cuando la Policía acuda de nuevo a desalojarlo a golpes.

Ánimo chavales, os apoyamos.
Y se oyen voces que hablan de deshaucio
y sé que quieren derribar mi humilde mansión.
Al parecer pretende abrir aquí una nueva boutique
un tal Louis Vuitton.
Puede que lo hable con él…
O puede que me atrinchere aquí,
y como cualquier animal ya sabré lo que hay que hacer.
O entienda que si no pierdo la fe es porque
jamás llegué a tener una que perder.



PD. Para más información, siga usted las noticias por twitter bajo las etiquetas #spanishrevolution #acampadasol o #15m.

Propiedad intelectual y esas yerbas

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